La entrada en la fiesta estaba prohibida sin un bigote pintado o hecho con cartón y la verdad que fue divertido. Había nachos, guacamole...etc. y lo mejor: Ida trajo una botella de vino y me pude echar un kalimotxo que me supo a gloria :D Y lo típico: conoces gente, hablas por ahí...un Noruego me dijo que sabía algo de español y dijo "Ante la duda la más tetuda", me dió la risa y casi no pude explicarles el significado a los demás XD
Cuando decidimos irnos, al llegar a la parada de tren nos dimos cuenta de que media hora antes había pasado el último...por lo que volvimos a la fiesta. Una hora o así más tarde apareció por allí la policía por el jaleo que había montado y ya pillamos un taxi y a casa. No fue demasiado caro porque nos encontramos con los Carbonara boys en la fiesta (Gianpiero y Fabriccio, dos italianos que viven en nuestra resi).
Resulta que el otro día invité a Ida a comer carbonara y le dije que si aparecía alguno de los chicos italianos seguro que nos decían algo o nos decían "esto está mal". Y dicho y hecho XD apareció Fabriccio diciendo "¿a qué huele?" y cogió la cuchara, movió la nata (mi receta de carbonara es bacon, nata y un poco de queso y pimienta) y puso cara de asco. "¿no estaréis tratando de cocinar carbonara verdad?...si alguna vez queréis carbonara me lo pedís a mí". Y de ahí le llamé Carbonara boy "pidiendo disculpas" por la variante de la receta y parece que el nombre ha cuajado XD Total que cuando volvíamos de la fiesta mejicana seguíamos de cachondeo con la historia y quedamos en comer al día siguiente la ya tan deseada carbonara.
La receta que hizo este chico fue: yemas de huevo (aunque coló alguna clara que lo vi yo), se baten y echas el queso, la pimienta y por último el bacon (que en realidad ellos usan carrillada, no bacon pero no teníamos). Cuando junta todo con la pasta lo deja un poco al fuego para que el huevo se haga parcialmente, pero en la receta original no hacen el huevo.
La carbonara cojonuda y el placer de tener a los Carbonara boys cocinando para nosotras fue mejor :D Al final se apuntó Lukas a la carbonara y hemos quedado en hacer otro día de comida alemana que cocinará Ida y otro de española que cocinaré yo.
Después de una buena sobremesa, pasamos toda la tarde en Sauvabelin que es un parque en la parte alta de Lausanne. Las vistas allí son increíbles. Donde mejor en la torre de Sauvabelin: es una torre de madera en el centro del parque con una construcción muy curiosa. Por las escaleras pueden subir dos personas a la vez e igualados en altitud sin verse por el camino. Digamos que estas dos personas al subir formarían una doble helicoide con el mismo centro y una diferencia de 180º entre cada punto de origen.
Son 35 metros de torre y 302 peldaños. En cada peldaño había chapas con diferentes nombres o mensajes...he Googleado y resulta que son los nombres de la gente que ha pagado la torre.
Y las vistas realmente increíbles, no voy a subir aquí foto, eso hay que verlo :P
Después de la torre (recordemos que Lausanne está en la ladera de la montaña y esto está en la parte alta, por lo que entre subida y escaleras acabas algo cansada) fuimos a dar una vuelta por las catedrales de la ciudad.
La conocida como Catedral de Lausanne resulta que en su comienzo fue cristiana pero después la tomaron los protestantes y comenzaron una reforma en ella que aún no ha terminado. Es una catedral gótica y la verdad es que conservan pinturas de fé cristiana, vidrieras...
La otra que vi, si no me equivoco es la catedral Saint-Pierre de Genève, aunque sólo por fuera. Creo que también es protestante y que ahora le dan uso en ámbito gubernamental.
Acabamos reventados así que nos tomamos todos un té con unas galletas de chocolate mientras hablábamos con el resto de la gente de la resi y a dormir.
En la residencia estoy encantada de la vida porque la mayoría de la gente son muy simpáticos y siempre dan palique, lo malo es que aún seguimos sin lavandería y si dejas cualquier cosa por la cocina desaparece. De hecho ayer, por ejemplo, le desapareció un bol a un chico Libanés (que sé el nombre pero no escribirlo) y hasta se habían comido parte de su comida del frigo. No es la primera vez que oigo historias de éstas de cosas de la cocina, así que nada, a dejar tu armario o cubículo del frigo cerrado, que encima las cosas aquí no están como para regalarlas.
Y hoy a ver qué hago, que resulta que es festivo por el Jeûne Fédéral y mañana ya la vuelta al cole.
Besotes
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